Susana Beitze

Llegó una etapa en mi vida que no tenía propósito para mi vida y empecé a vivir igual que mis amigos, con la diferencia que los domingos iba a la iglesia. Vivía una doble vida. Pero estaba muy vacía.
Una amiga me invitó al primer campamento de Palabra de Vida aquí en Guatemala. Dios habló mucho a mi corazón y dedique mi vida al Señor. Me comprometí a servirle y que el transformara mi vida. Fue así que al siguiente año Dios abrió las puertas para ir al Instituto Bíblico de Palabra de Vida en Argentina donde pude conocer a Dios y la Biblia mejor y formar principios para mi vida cristiana. Fue allí también donde Dios puso en mi corazón el servirle a través del discipulado y el evangelismo, abriendo las puertas para trabajar con el ministerio de Palabra de Vida aquí en Guatemala.
Y por 7 años Dios me está regalando esa oportunidad siendo parte de todo el ministerio.